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Intervención de Idoia Mendia ante el grupo parlamentario

Intervención de la Secretaria General del PSE-EE, Idoia Mendia, en la reunión del Grupo Parlamentario Socialistas Vascos-Euskal Sozialistak

 

10 de septiembre de 2019

 

Egun on. Buenos días.

Hoy recuperamos la actividad parlamentaria. Recuperamos ritmo en los trabajos de ponencias y comisiones. Y lo recuperaremos plenamente con la celebración del debate de Política General, que será el último de esta legislatura.

Un curso político por delante en el que el Grupo Socialista quiere que no se pierda no ya el tiempo, sino las oportunidades de conseguir los objetivos que nos hemos fijado.

No estamos en un tiempo muerto, no estamos en los minutos basura, no estamos en campaña electoral.

Estamos en el momento de rematar el programa con el que nos comprometimos, en el de demostrar el sentido de la política: ser útiles para atender las necesidades ciudadanas, blindar nuestro modelo de progreso y derechos sociales, y sentar las bases para poder afrontar todos los retos que tenemos por delante.

Y por eso, antes de que entremos en el detalle de cada asunto, quería compartir en abierto varias reflexiones sobre las circunstancias en las que vamos a abordar este curso.

1.-Contexto

La primera reflexión tiene que ver con el contexto económico. Una de las cosas a las que damos especial importancia es a la gestión rigurosa de nuestros recursos económicos para estar preparados ante cualquier dificultad.

Los socialistas sabemos bien lo que es garantizar los servicios públicos y el sistema de protección social en la mayor crisis que hayamos vivido. Lo hicimos cuando asumimos el Gobierno hace diez años. Por eso después, en la oposición y cuando hemos regresado al Gobierno nos hemos empeñado en fortalecer nuestros servicios públicos y los derechos sociales, en corregir abusos laborales y en generar nuevas oportunidades de crecimiento económico y empleo.

Esto permite a Euskadi afrontar las nuevas incertidumbres con más seguridad. No estamos ni de lejos en las circunstancias que provocaron la gran recesión. Pero sí hay datos en el contexto internacional que nos obligan a estar alerta. Nuestra obligación es seguir ofreciendo a la ciudadanía respuestas para hacer frente a cualquier problema o necesidad que se les presente.

Es nuestra obligación como gobierno, pero es también responsabilidad de todos los que nos dedicamos a la política. De todos los grupos parlamentarios. Por eso no podemos desaprovechar ni medio minuto de este curso que empieza.

Y en ese contexto, tampoco vamos a pasar por alto lo que ocurre en el conjunto de España. Los vascos estamos directamente concernidos por la gobernabilidad en todo el país. Lo estamos, porque en el año de presidencia plenamente operativa de Pedro Sánchez, las decisiones que se han tomado en Madrid han repercutido en positivo directamente en los hogares de Euskadi: como la subida del salario mínimo, el incremento de las pensiones, o la defensa de la igualdad y libertad de las mujeres….en muchos campos

Todo esto y más, nos hace recordar la importancia que tienen las decisiones que se adoptan en La Moncloa y en las Cortes. Por eso creo que la ciudadanía vasca refrendó esas políticas en abril, y solo dio su confianza a quienes nos comprometimos con una agenda progresista.

Por tanto, en este arranque de curso el Grupo Socialista espera que podamos contar con un Gobierno Progresista.

2.- Actividad parlamentaria

La segunda reflexión que queremos compartir en público tiene que ver con la realidad de esta Cámara, con su día a día y con lo que venimos haciendo.

A los socialistas nos gusta hacer balance de la actividad y analizar cómo salen las iniciativas adelante. Es un examen que nos permite tener una idea más exacta que la que vemos a través de los medios de comunicación.

Voy a decir una obviedad, pero creo que es necesario recordar: los socialistas formamos parte de un Gobierno en minoría. En ningún momento hemos dejado de ser conscientes de ello, aunque algunos hayan centrado su actividad sólo en recordarlo. Quiero recordar nuestra convicción en el acuerdo entre diferentes para construir país, y en que nuestros proyectos necesitan sumar.

Y es lo que hemos estado haciendo semana tras semana en estos tres años. La verdad es que las votaciones en esta Cámara son tremendamente variables, algunas muy sorprendentes. Pero por agrupar lo más relevante, llegamos a estas conclusiones:

  • En Plenos y Comisiones hemos tratado más de 700 asuntos, además de declaraciones institucionales.
  • De ellos, la tercera parte han salido adelante por unanimidad.
  • Una quinta parte con todos los grupos, por apoyo o abstención, menos el PP.
  • En más de una quinta parte los grupos del Gobierno sólo recibimos apoyo o abstención del PP.
  • Y en casi una décima parte la oposición se ha unido contra el Gobierno, además de otras muchas variables de votos que se pueden constatar y que son conocidos.

Lo que nos interesa no son los datos en sí, ni la comparativa entre ellos. Lo más importante es que, demuestra que no hay ninguna pauta establecida, ninguna preferencia. Pactamos todos con todos.

 

Demuestra, en definitiva, que nuestra apuesta por los acuerdos con todos, sin vetos ni exclusiones, es una realidad. La mejor realidad para gestionar la pluralidad. Y con esa misma voluntad de seguir acordando es con la que abordamos todo lo que todavía nos queda por hacer. Empezando por las diferentes leyes en tramitación.

Hasta la fecha el Parlamento ha aprobado 22 normas de distinto tipo durante esta legislatura, incluidas las presupuestarias. Ya sabemos lo que ocurrió el año pasado.Pero con respecto a este curso, me he propuesto no prejuzgar la posición de nadie, y sólo pido que tampoco nadie prejuzgue ninguna intención oculta de los socialistas.

Nuestra posición es clara: estamos abiertos a negociar con todos, sin excepción. Nos volveremos a volcar en convencer que esos presupuestos no sólo van a responder a lo que acordamos cada jueves, sino que van a resolver problemas reales de la gente. Insisto en el optimismo que ya he expresado en días pasados: queda un año para que todos demostremos la utilidad de nuestros escaños y la capacidad para influir en el destino de los recursos públicos.

Y esa misma actitud en favor del acuerdo es la que trasladamos para el resto de leyes que tenemos en tramitación en el parlamento. En varias de las propuestas hechas por nosotros estamos a la espera de que la oposición nos dé una respuesta. Y en la mayoría de las propuestas hechas por la oposición están paralizadas por decisión de sus impulsores.

En cualquier caso: hay mucha tarea. Estamos en tiempo de acordarlas. Hay experiencias pasadas, en varias legislaturas, de apurar hasta el último instante, y de hacerlo con proyectos llegados muy poco antes. Así que no hay excusa para no trabajar con seriedad. Y concluir la tarea encomendada.

3.- Incógnitas electorales

Y también quiero haceros una tercera reflexión, que creo que deberían hacerse también el resto de los grupos.

En la tribuna expresamos nuestras diferencias. Es evidente que las hay, porque somos partidos distintos. Pero no podemos hacer de la tribuna parlamentaria una permanente campaña electoral, que es lo que ha venido ocurriendo en los tres años anteriores.

Yo no sé si esto es la nueva política, pero desde luego, si la cercanía de convocatorias electorales hubiera sido el condicionante en el pasado, hoy no tendríamos la Euskadi que tenemos, porque con ese argumento no se habría hecho una sola ley.

Os voy a dar un dato: Desde 1977 hasta 2016 hubo 39 jornadas electorales. Desde septiembre de 2016 hasta hoy, solo dos. Por tanto, hemos disfrutado en esta legislatura del periodo más largo de nuestros cuarenta años de historia juntos sin someternos al estrés electoral. Y, sin embargo, ha sido el periodo en el que las citas con las urnas, las que figuraban en el horizonte, han condicionado de manera más abrupta la actividad de esta Cámara. Nunca hemos tenido más condicionados los discursos y la voluntad de acuerdo. Es difícil de explicar. Y de entender!

Es conocido que el Partido Socialista está preparando con tiempo y dedicación su propuesta a la ciudadanía para cuando el señor Urkullu considere oportuno hacer la convocatoria. Hemos celebrado primarias, elegido la candidata a lehendakari, y tenemos un marco programático en el que seguir trabajando. Tenemos bien definido nuestro proyecto de futuro. Pero eso se hace fuera de aquí.

Aquí, en el Parlamento, toca demostrar que cuando se pide el voto es para algo útil. Cada cual es muy libre de usar sus apoyos para bloquear, pero sabiendo que no tiene capacidad para generar mayorías alternativas. Pero quienes lo hagan deberán rendir cuentas. Vistos los resultados de abril y mayo, parece que no ha sido una estrategia avalada por la ciudadanía.

A ver si nos vamos a encontrar con que los mismos que impiden hoy un Gobierno de progreso en España también están dispuestos a poner palos en las ruedas en Euskadi. O que, en el otro lado, los que quieren convertir Madrid en un paraíso fiscal para los ricos, no tienen otro empeño que imponer aquí la misma fórmula.

Politika egitea herritarren arazoak konpontzeko. Hauteskunde garaian denok esaten dugu horixe dela gure helburua. Eta alderdi guztiak libre dira Gobernuaren kontra bozkatzeko. Noski. Baina jarrera azaldu behar izango dute.

Esanguratsua izango baita Espainian progresuzko Gobernu bat oztopatzen ari direnak, Euskadin ere aritzea legeak atzera botatzen. Edota, beste alde batetik, Alderdi Popularrak, Madril zerga-paradisu bat bihurtu ondoren, Euskadin formula bera saiatzea.

Hori ez da bidea. Apirilean eta maiatzean, herritarrek argi utzi zuten zein politika mota nahi duten. Akordioena. Aurrera egiten duena. Eta horixe da Sozialistak defendatuko duguna.

Termino ya. Los socialistas tenemos muy claro cómo hemos hecho valer cada apoyo recibido hace tres años. Los hemos transformado en una orientación de las políticas del Gobierno hacia aquello que empezamos hace diez años, cuando nos hicimos cargo de Euskadi, y hacia aquello que está en nuestro programa electoral. En un blindaje de servicios públicos y derechos sociales, en la creación de oportunidades de empleo y lucha contra la precariedad, y en una garantía exigente de respeto a la pluralidad que ha ahuyentado cualquier tentación de deriva sectaria y excluyente. Eso no iba a ocurrir nunca con los socialistas en el Gobierno.

Y en esa tarea nos vamos a seguir empeñando hasta el último minuto. Sin excusas, sin perder el tiempo.

Eskerrik asko.